El Espíritu Santo: ¿Quién es Él?
El Espíritu Santo no es una fuerza, una energía ni una influencia impersonal. Es la tercera persona de la Trinidad santa: Dios el Padre, Dios el Hijo, y Dios el Espíritu Santo. La Biblia lo presenta con personalidad completa: piensa, siente, decide y actúa.
En Juan 14:16-17, Jesús habla de Él como el "Paráclito" o "Consolador": "Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad."
Las obras del Espíritu Santo
- Convicción de pecado (Juan 16:8)
- Regeneración y nuevo nacimiento (Juan 3:5-8)
- Morada permanente en el creyente (1 Corintios 6:19)
- Santificación progresiva (2 Tesalonicenses 2:13)
- Iluminación de las Escrituras (1 Corintios 2:10-14)
- Dotación de dones para el servicio (1 Corintios 12)
Los dones del Espíritu: perspectiva pentecostal
Desde la perspectiva pentecostal bíblica, los dones del Espíritu mencionados en 1 Corintios 12, Romanos 12 y Efesios 4 están plenamente vigentes en la Iglesia de hoy. La cessación de los dones no tiene base bíblica sólida; es una posición teológica desarrollada siglos después de la era apostólica.
"Procurad los dones mejores." — 1 Corintios 12:31